Sí, puede que tenga muy mal humor, que cuando esté enfadada la pague con quien no deba, que diga cosas de las que después me arrepienta, que mi orgullo me supere en muchas ocasiones, que me enfade por cualquier tontería, que diga siempre lo que pienso, que no me calle ante algo que me parece injusto, que me arrepienta después de haber hecho algo, que me cueste pedir perdón o decir te quiero, que sea cabezota, que haga cosas que no deba, etc. Pero eso sí, prefiero decir las cosas que pienso a la cara, que decirlas a la espalda. Prefiero decir te quiero cuando de verdad lo sienta, en vez de decir algo que no sienta. Prefiero arriesgar, en vez de no hacer nada por temor a perder. Prefiero llevarme un palo, que nunca darme cuenta de la verdadera realidad. Prefiero equivocarme, para así poder aprender de mis errores. Prefiero decir las verdades, aunque duelan. Pero sobre todo, prefiero decir todo lo que pienso, a ser otra falsa más de este planeta.
La verdad que me va bastante bien, aunque como cual quier persona cometa algún error que otro y me doy cuenta y lo arreglo. Puedo decir que arriesgo demasiado para lo que tengo, pero la verdad que nunca lo pierdo. No me gusta ser una persona creída por tener lo que tengo, pero es que la verdad tengo lo mejor de este mundo.
No puedo decir que tengo muchos amigos porque no sería cierto, pero la verdad ¿para que quiero tantos?, como dicen los amigos se cuentas con los dedos de una mano y sí, tengo conocidos pero no son lo mismo que los verdaderos amigos. Enemigos?, demasiados, pero la verdad que no me dan mucha guerra, y yo tampoco les doy mucha importancia, por que al enemigo ni agua.
